Miércoles 14/09/2016
Hoy me ha tocado llevar ese estúpido uniforme. Es súper incómodo (respecto a la falda) y tampoco es que sea muy allá. Por suerte, según Momoi puedo decorar la mochila como me de la gana, así que hoy tan pronto llegue a casa le voy a poner todas mis chapas y a ponerle algunos parches que me he comprado estos días y que son muy chulos. No pienso ser una fotocopia más.
El caso, hoy también fue un día aburrido en clases. Bla bla bla. Tooooooodo me sonaba ya. Tengo que preguntarle al profesor qué va a dar a lo largo del curso, porque esa parte.... Me la salté. Pero espero por Goku que eso sea lo último que me suene.
....
Vale, vale. Puede que sea mi cumpla por buscar en Google los libros de 2 cursos más adelantados que el mío y ponerme a estudiarlos. Sí. Es un buen pasatiempo, lo sé. Pero es que esto de ser una especie de genio hace que te aburras de todo muy rápido... Creo que algo así como le pasa a Aomine con el baloncesto (aunque obviamente yo soy mejor que él).
Mientras el profesor iba dando clase yo revisaba la tabla de entrenamiento que preparé ayer. Mi yo interno reía en ese momento. Se van a cagar. Mua jajajajajajaja.
Y hoy empezó el primer entrenamiento físico serio de los chicos. Y digo serio porque viendo la otra tabla de entrenamiento que los chicos tenían... lo dicho, se cagaron.
Sufrieron mucho el día de hoy. El pobre Sakurai resbaló con un charco de sudor y se calló de culo. Vale. No voy a mentir. Me reí mucho. Yo y todo el equipo. Pero luego siguieron entrenando.
Salieron casi arrastras del gimnasio y el entrenador me dio la enhorabuena por eso.
Me fui riendo de Aomine todo el camino de vuelta a casa junto con Momoi. Pobrecito. Mañana tendrá agujetas. Muchas.
En fin. Que es un flojo quejica. He tenido que ir a casa a por mi kit de emergencias deportivas, ir hasta casa de esa mole quejica y darle un masaje en los gemelos porque casi se le suben y claro, al pobrecito le iba a dar algo.
Al final los padres de Aomine me invitaron a cenar, ya que como los míos no estaban iba a cenar sola en casa.
Hice los deberes con Aomine, que no paraba de molestarme.
La cena estaba muy rica. Y los padres de Aomine eran supermajos.
Aomine me acompañó hasta mi casa y llevó el kit que había llevado para hacerle los masajes. Aún recuerdo la conversación que tuvimos. XD Fue algo así.
Gatito: Haces buenos masajes.
Yo: No te ilusiones Gatito, no te pienso hacer otro tipo de masajes.
Gatito: Joder...
Yo: Si es que...
Gatito: <Insertar risa.> No eres fácil de engatusar... gatita... (se agacha hacia mí mientras tiene su antebrazo apoyado en la pared).
Yo: No te ilusiones Ga-ti-to.
Aun así le di un beso en la mejilla y se puso rojo. Y tan pronto como cerré la puerta me deslicé por ella y metí la cabeza entre mis rodillas, completamente sonrojada. Joder.... Este chico sabe muy bien cómo seducir a una chica.
Y......
El resto ya os lo imagináis.

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