Lunes 19/9/2016
De acuerdo, creo que tengo un problema respecto a mi sueño pesado. Pero en mi defensa diré que Ahomine también tiene otro. En serio. ¿A quién se le ocurre despertar a alguien tirándose encima? Si fuera pequeño como yo no me importaría pero mide 1´92m y pesa 85kg. ¡¡¡85 KILOS QUE ME APLASTARON EN MEDIO DE UN SUEÑO HERMOSO!!! ¡¡¡CASI MUERO!!! Joder. Y justo después de eso un ataque de cosquillas. Este hombre me quiere matar. Conseguí sacarlo de encima mía mientras escapé de él comenzando a correr. Me persiguió por toda la casa hasta que consiguió cogerme y me llevó como saco de patatas hasta el sofá. Donde me tiró y se puso encima. Le eché la bronca y le dije que por su culpa llegaríamos tarde, hasta que me di cuenta de que no tenía el uniforme puesto. Se rió y me dijo que hoy no había clases porque era festivo local.
Capullo, y me despertó a las 7 de la mañana para casi matarme.
Salió de encima y me silvó. Sí, sólo llevaba una camiseta y unas bragas como pijama. Le tiré un cojín que había en el sofá y subí a cambiarme con él detrás. Le cerré la puerta en las narices y cerré con seguro. Me aseguré de tardar lo máximo posible en la ducha y cambiándome. Tanto que estuve escuchando los quejidos de Aomine al otro lado de la puerta durante toooodo el tiempo que me duché y cambié. Joder. Qué pesado es. Le abrí después de vestirme y me dirigí al baño para secarme el pelo. Me siguió y me sacó el secador de la mano para secarme él el pelo. Me sorprendió que pudiera ser tan delicado. Cuando me secó todo el pelo dejó el secador en el lavabo y me abrazó por la espalda, poniendo su mentón en mi cabeza.
Lo observé por el espejo y lo vi con los ojos cerrados. Estaba muy calmado. Me sorprendió también que dejara de comportarse como un gilipollas y volviera a ser un poquito el de antes.
Lo dejé estar un poco hasta que se me empezó a hacer pesado. Aparte tenía hambre. Así que lo aparté y bajé hasta la cocina riendo mientras escapaba de él. Me volvió a perseguir. Hice desayuno para los dos. Al parecer quiso venirme a molestar para ir a jugar un poco al baloncesto o simplemente entrenar un poco (correr y todo eso). Boté por lo segundo. Hacía tiempo que no entrenaba como era debido.
Salimos a correr. Nos recorrimos todas las afueras de Tokyo y volvimos a mi casa sobre la hora de comer. Estaba agotada. Primero me di una ducha rápida y mientras Aomine se duchaba preparé la comida.
Y lo digo desde lo más profundo de mi corazón: Joder. Qué bueno está. Enserio. Está muchísimo más guapo que hace un par de años. Y pareció darse cuenta de que me quedé mirando su abdomen desnudo (sí chicas, estaba sin camiseta y sólo con unos pantalones cortos paseándose por mi comedor) porque me sonrió burlón y me dijo algo así como "¿Te gusta lo que ves, cariño?"
Comimos un poco y me fui a tirar al sofá para jugar un poco a la Play. La verdad es que estaba agotada no, lo siguiente. Aomine se sentó en el mismo sofá, levantando mis piernas y luego las puso encima de las suyas. Estuvo haciéndome caricias en las piernas hasta que me quedé dormida.
Cuando me desperté estaba en mi cama e intenté moverme, pero el brazo de Aomine me lo impedía. Giré la cabeza y lo miré. Se había quedado dormido detrás mía, abrazándome. Sonreí.
Por fin esto se parecía a los viejos tiempos. Donde no hablaba de con cuántas se había acostado, donde no era un desagradecido con Momoi con todo lo que hace por él, cuando sonreía más que se quejaba...
Espero que se le vaya la tontería de ser tan gilipollas.
De verdad lo deseo.

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